Cinco errores frecuentes al reentrenar el control motor en consulta, y qué hacer en cada caso. El cuarto explica muchas de las recaídas que parecen inexplicables.
Ninguno de los cinco tiene que ver con falta de técnica manual. Tienen que ver con el criterio clínico detrás de la progresión de carga.
El problema casi nunca es la técnica. Es el criterio detrás de la progresión.
Añadir peso a un patrón que el paciente todavía no controla no corrige el patrón: lo consolida bajo más carga.
En su lugar: confirma que puede disociar el movimiento sin resistencia antes de meter carga.
\\\"Activar el glúteo\\\" no es un objetivo clínico. El objetivo es controlar un segmento en una dirección concreta.
En su lugar: identifica el sitio y la dirección del movimiento no controlado, y diseña el ejercicio sobre eso.
Si todo lo que prescribes exige esfuerzo máximo, estás entrenando la compensación, no el control.
En su lugar: empieza a bajo umbral, con lentitud y precisión, y sube solo cuando el patrón se mantenga.
El segmento que más se mueve no es el rígido: es el que no está controlado. Estirarlo aumenta el problema.
En su lugar: busca dónde falta movilidad de verdad, y da control a lo que se mueve de más.
El fallo de control sobrevive al dolor. Por eso el paciente vuelve a los dos meses sin que hayas hecho nada mal: terminaste antes de tiempo.
En su lugar: que el criterio de alta sea el control recuperado, no la ausencia de síntomas.
Ninguno de estos errores tiene que ver con falta de conocimiento técnico. Tienen que ver con el criterio detrás de cada decisión de progresión. Te leemos en comentarios.