La cuadrupedia parece la posición más sencilla de la camilla, y es donde más se da por supuesto. Antes de valorar, testar o reentrenar cualquier movimiento hay que encontrar la posición neutra de ese paciente concreto: la que le permite su cadera, no la del manual.
La respuesta corta es no. La posición inicial en cuadrupedia no es un punto de partida neutro por definición: es una decisión clínica que depende de la morfología de la cadera de cada paciente y de cómo reparte la tensión su tronco.
Colocar a todo el mundo igual y empezar a medir desde ahí es medir sobre una posición prestada. Lo que se observe después —rango, calidad, control— lleva ese error incorporado desde el primer segundo.
La posición inicial no es un detalle previo a la valoración. Es parte de la valoración.
Antes de mirar el movimiento hay que mirar la articulación que lo permite. La posición de la cadera respecto a la pelvis depende del ángulo de torsión femoral, y ese ángulo no es igual en todos los pacientes: ¿es neutro?, ¿existe una mayor antetorsión o retrotorsión?
A eso se añade la posibilidad de una morfología tipo CAM, que reduce el juego articular en flexión y rotación mucho antes de que el paciente note nada. Con una cadera así, la posición «de manual» puede estar ya cerca del tope articular en el momento de colocarse, sin haber empezado todavía.
Adaptar la posición de la cadera a la pelvis es, en la práctica, el primer paso de la exploración.
El ajuste se hace observando y corrigiendo poco a poco. Si al colocarse las piernas se orientan ligeramente hacia una rotación interna, se le pide a la paciente que separe un poco más las rodillas.
Con la cadera a 90 grados, permitir una ligera rotación externa suele acercar la posición a su neutro real. No es una corrección estética: es la posición desde la que su cadera puede moverse sin chocar y sin compensar.
Esa —y no otra— es su posición neutra. Otro paciente necesitará un ajuste distinto, y a veces el contrario.
Con la cadera resuelta, toca la región lumbar. Al pedirle que la relaje un poco más aparece la segunda información importante: desde dónde intenta moverse.
Es habitual observar que el movimiento se inicia principalmente desde la unión toracolumbar, un segmento que acaba haciendo el trabajo que no reparte el resto del tronco. Si eso ocurre en la posición inicial, ocurrirá amplificado en cuanto se añada carga o velocidad.
Encontrada la posición, el movimiento ya se puede leer. Y el recorrido útil suele ser mucho menor de lo que se espera: en esta paciente puede ser suficiente desplazarse 5, 10 o 20 grados hacia atrás.
Lo que importa no es cuánto se llega, sino cómo se produce. El movimiento no debería producirse simplemente empujando desde las piernas: lo que se busca es modificar la tensión del tronco —menos extensores y mayor participación de los flexores—.
Dicho de otra forma: la cuadrupedia no mide cuánto se desplaza el paciente, sino quién organiza ese desplazamiento.
Adaptar la posición no significa que valga cualquier posición. Significa que el criterio es la morfología y el comportamiento del paciente que se tiene delante, no una plantilla común. El razonamiento sí es siempre el mismo: cadera primero, columna después, y solo entonces el movimiento.
Ese orden es lo que convierte una posición de camilla en un test que dice algo.
Cuatro decisiones antes de medir nada, en este orden. Cada una condiciona la lectura de la siguiente.
The Movement Solution, la formación en Kinetic Control, enseña el protocolo completo de evaluación y reentrenamiento del control motor, con ediciones en Madrid y Barcelona.
Ver el curso Kinetic ControlNo. La posición inicial depende de la morfología de la cadera de cada paciente —ángulo de torsión femoral, antetorsión o retrotorsión, posible morfología tipo CAM— y de cómo organiza la tensión de su tronco. La posición correcta es la posición neutra de ese paciente, que puede no coincidir con la de otro.
Porque determina cuánta rotación tolera la cadera en flexión y en qué orientación queda el fémur respecto a la pelvis. Con una antetorsión o una retrotorsión marcadas, colocar al paciente en una posición estándar puede dejarlo trabajando muy cerca de su tope articular, y todo lo que se observe después estará condicionado por ese punto de partida.
Es una variación en la morfología de la unión entre cabeza y cuello femoral que reduce el espacio disponible en flexión y rotación de cadera. En cuadrupedia importa porque una posición que para otro paciente resulta cómoda puede, en este caso, agotar el juego articular antes de empezar el movimiento y forzar una compensación desde la pelvis o la columna.
Se le pide al paciente que separe un poco más las rodillas y se le permite una ligera rotación externa, manteniendo la cadera en torno a 90 grados de flexión. El objetivo no es una posición simétrica y perfecta, sino la posición desde la que su cadera puede moverse sin chocar y sin compensar.
Indica que el movimiento no se está repartiendo por el tronco, sino concentrándose en un segmento que acaba asumiendo el trabajo del resto. Es una información clínica relevante antes de añadir carga o velocidad: si ese patrón ya aparece en una posición sin exigencia, aparecerá amplificado en cualquier progresión.
Mucho menos del que suele suponerse. En muchos pacientes es suficiente desplazarse 5, 10 o 20 grados hacia atrás: lo que se valora no es la amplitud alcanzada, sino cómo se produce el movimiento. Si sale de empujar con las piernas en lugar de modificar la tensión del tronco —menos extensores y mayor participación de los flexores—, el rango conseguido no aporta información útil.
5 errores al reentrenar el control motor
Clasificación muscular funcional: por qué un músculo fuerte no siempre es un músculo eficiente
Evaluar una rodilla: por qué la camilla va la última
¿Por qué el dolor vuelve y cómo corregirlo desde el movimiento con Kinetic Control?
Evaluación del Control Motor en Fisioterapia | Guía Clínica